lunes, 15 de febrero de 2010

La delgada línea

Hay una línea muy delgada entre boludear y que te boludeen.

Entonces:
Si vos querías boludear, todo bien. Boludeamos hasta el hartazgo, somos felices los dos, y nos mantenemos en ejercicio y con la cabeza entrenada.
Pero boludearme, a mí, no papi. Gracias.

Ser la boluda de un boludo es casi casi ser una boluda al cuadrado.

Para eso dejá, que estoy bien solita como estoy.


1 comentario:

Andre dijo...

Ser conscientemente la boluda de un boludo ES ser una boluda al cuadrado.
Por eso también elijo estar más sola que un hongo...(expresiones de madres...bueno,de la mía)