jueves, 3 de junio de 2010

Te debía esto


Hay sabores vencidos,
manos y amigos,
que tienen mi frente
y oyen mi voz.
Que cuidan vestidos,
pensamientos atentos.
Hay manos y amigos.

Vernos,
mordernos los labios 
y las preocupaciones.
Es necesario
seguirte en mi cabeza 
(hay tantas flores y aromas por descubrir)
Lo sabés y lo sabemos,
los labios rojos y afilados cortan
y lastiman más.
La rabia tiembla de miedo.
Le tiene tanto miedo de muerte 
a esa alegría ajena.
A ese contacto 
de piel
de ti.

Hoy dejemos abierta
la ventana a la calle,
para que seamos viento de noche.
Hoy midamos, 
dejemos que el aliento recorra.
Acariciame y haceme dormir.
Respirame de ti.
Volvete polvo de estrella,
volvete rayo de estrella.
Estrechame en tus brazos.

No, ya no hago caso, no.
No, ya no tengo miedo, no.
Ya no temo de ti.

Rendido y tendido de cansancio
disfrazate de abrazo (de ausencia de ti)
Basta de ropas, besame los pies.
No me mires de frente.
No digas llorando.

Ya no tengamos miedo, por favor.
Temblemos.
Mucho.
Y de miedo.

(05/10/2009)