domingo, 22 de mayo de 2011

Desvelos nocturnos de un día descansado

Hoy es un domingo de un tiempo bisagra y llueve, parece.
Amanezco en la cama con un golpeteo húmedo constante y la luz entra traslúcida por los colores de la ventana y el tul que no engaña en su función.
Está todo desarreglado y es menester para contrarrestar la contractura que me abraza desde la espalda todas las mañanas. Necesito ropa en el suelo y besos en la espalda, para que no todo sea debos.
Le robo tiempo a todos y me lo regalo a mí misma. Lo necesito. Y ahora tengo las uñas pintadas de colorado y el flequillo, que no es solo una cuestión estilística, me muestra que hay revoluciones, sí.
Pero hoy es un domingo de un tiempo bisagra y llueve, parece.

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